domingo, 27 de octubre de 2013

Mi máquina del tiempo

Tengo unos audífonos que los uso de vez en cuando, la verdad por un tema de poca necesidad, cuando manejo uso la radio del auto y en la casa menos, por tanto han pasado a ser un accesorio de uso ornamental es decir, de adorno. 
Ir en el micro, la combi con destino a clases o un taxi rumbo al trabajo eran pretextos para usarlos. Pero ahora cuando tengo la oportunidad -cuando el que maneja es otro o en algún viaje- los uso y vuelvo a recordar que son mi maquina del tiempo, sobretodo si mi smartphone esta cargado de buena y variada música, me llevan y me vuelven a traer, donde yo quiero, observando el mundo moverse a la velocidad de mis pensamientos y emociones. Y lo mas placentero de estos viajes es que los hago acompañado solo del corazón, sintiendo lo que yo quiero sentir, me aíslan del mundo ajeno y me acercan mas al mío.



lunes, 21 de octubre de 2013

A la distancia

No entiendo que paso, de pronto quizás nunca estuvimos tan cerca como ahora, aunque aún nos falta llegar, ya puedo escucharte, te veo aún distante pero tu calor es suficiente para abrigarme, quiero correr, pero sé que no debo, total, la vida y el tiempo harán su trabajo, ¿cómo?, no lo quiero saber, quizás cuando llegue a la cúspide de mi vida, estarás más cerca o tal vez mas lejos.

Trato de cerrar el “circulo” -que creo yo- existe en dos personas que viven en mayor o en menor intensidad pendiente de la otra. Los va y viene de la vida, de lo bueno y lo malo, no han hecho aún aclararme las ideas y los sentimientos contigo, que extraño, cuando todo debería de estar ya claro, quedan algunas dudas, que por suerte me dejan todavía regalar flores con verdadero sentimiento.

Hay algo que he dejado pasar por alto, que quizás es la solución a tan desdicha forzada, ¿Por qué sufres?, se pregunta mi corazón, si la solución está en la palabra, eso que muchas veces es lanzado con malicia y con irá, y que muchas veces sirve para acercar corazones, para complacer una mirada, y que a veces acompaña una flor, o un beso. El poder de la palabra le dicen, arma tan poderosa para el amor como para la guerra.


Las coincidencias no siempre son señales de amor, mas son pretextos para el aprendizaje, bah!, ¿qué tanto quiero aprender de la vida, si no estás a mi lado?, ¿para que me importa ser un sabio si no tengo tus labios?. Cambiaría cada instante de sabiduría por una caricia melosa tuya, vaya, que dulce sería mi vida.

Sin inspiración

Que banal y tonto suena todo esto, un día suena a estrellas y al día siguiente es basura, ja, que gracioso, pero aún sigo en el intento.
Divago y divago, queriendo expresar algo, “caminante sin camino hace camino al andar”, dice el dicho, pero parece que el camino –o el caminante- andan con sequias de inspiración. ¿Se ha acabado la inspiración o se han acabado los días de sufrimiento?,  ¿es que hay que sufrir para expresar algo con sentido imperecedero?, ¿es que a caso las cosas buenas de la vida no se pueden expresar con ese profundo sentimiento y letras casi inmortales que nos puede dar el dolor de la vida?.
Que bonito uno habla o escribe cuando se sufre y sobre todo cuando es por amor. ¿no debería de ser al revés?


Una nueva etapa se avecina, un ”circulo” mas ha de cerrarse, espero que solo sean algunos sentimientos encontrados los que emanan de uno, y no añejas cicatrices las que se abran, no lo quiero y espero desde lo mas profundo de mi corazón que así sea, total, la vida es una secuencia de luchas, y creo yo desde la percepción de mi propia vida, una misma lucha no debería de librarse dos veces. Si uno repite una lucha es porque nunca se afronto, o se gana o se pierde. Aunque si lo vemos siempre desde el lado positivo, ninguna lucha –en teoría- debería de perderse, porque al final siempre se saca algo bueno de ello, no existen las malas experiencias, desagradables sí, pero nunca malas.

Canción sin terminar

Estamos aquí para darle forma a un sentimiento, por ella y solo para ella, eres la razón de estas líneas, quiero encontrar a través del imaginario lo que mis palabras se niegan a expresar, cual prisionero en la condena de por el solo hecho de luchar por su libertad y sentimientos -ataron sus manos- pero no su corazón y su amor hacía ella.

Siendo como soy, es difícil hacer regalos, quizás con una sonrisa, un chocolate, una rosa o como una simple mirada bastaría, pero bien dicen, es mejor decir lo que sientes antes que pensar lo que sientes.
Cada canción será una historia, los límites de los acordes de mi vida no serán la cárcel que encierre los sentimientos.
Vuela corazón, corre tras ella, en tu mundo donde todo es posible, en donde solo el tiempo que demora un sueño en expresarse, es el tiempo necesario para besarla y amarla por siempre.


¿Cuánto falta?, ¿Será suficiente? ¿Es preciso más tiempo?, me gustas y creo que siempre fue así, ¿amor? no lo sé, y que importa si no lo es, solo importa el momento junto a ti.

Wacho

Circulos

La vida a veces nos junta para complicarnos más, para cerrar un círculo o para darnos cuenta que no te puedo olvidar, pero en la tuya, la vida quiso apartarte de mi lado, parece un juego, parece una pesadilla, pero no, es la verdad.


Todos miran, todos murmuran, nadie juzga, y un sentimiento de nostalgia me aprieta más, tu mirada es la de un extraño el cual cree que todos quieren engañar, más bien hay un extraño, que sin saberlo cogió un corazón que olvido que una vida entera dejaba atrás.

El sol, la tarde y un mágico sonido

He despertado por un sonido mágico, que al escuchar pensé, "por fin llego", al asomarme por mi ventana, vi el sol caer en las casas de enfrente, con ese color cálido y una brisa suave y fresca propias de un verano -que si bien no llega- está cerca, por un momento vi a mis amigos jugar, les grite pero no escucharon, quise bajar a darles el encuentro pero algo me detuvo, volví a escuchar el sonido mágico que me quito el sueño, cuando reaccione entendí lo que estaba pasando realmente: mis amigos no me escucharon por que ya no estaban, no pude bajar a jugar con ellos por que el tiempo ya se llevo cosas que no volverán, el sonido que escuche, solo fue el sonido de un auto en la avenida, que me trajo recuerdos, todo esos momentos de felicidad, solo fueron recuerdos.
Recuerdos de cuando llegaba del colegio y después de almorzar -y si es que no habían deberes que hacer- uno se echaba una siesta y despertaba por la llamada de los amigos para jugar o el sonido de la corneta del panadero, dando la bienvenida a la tarde, anunciando que la hora del lonche estaba llegando. Recuerdo comprándole budines al panadero, estos venían con pasas muy sabrosas, dignos de los mejores postres de las mas encumbradas pastelerías, pero estas solo eran unos simples budines, esos que me trajeron tantos recuerdos, de mi infancia por las tardes, el sol, la suave brisa y sobretodo, mis amigos.


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