Tengo unos audífonos que los uso de vez en cuando, la verdad por un tema de poca necesidad, cuando manejo uso la radio del auto y en la casa menos, por tanto han pasado a ser un accesorio de uso ornamental es decir, de adorno.
Ir en el micro, la combi con destino a clases o un taxi rumbo al trabajo eran pretextos para usarlos. Pero ahora cuando tengo la oportunidad -cuando el que maneja es otro o en algún viaje- los uso y vuelvo a recordar que son mi maquina del tiempo, sobretodo si mi smartphone esta cargado de buena y variada música, me llevan y me vuelven a traer, donde yo quiero, observando el mundo moverse a la velocidad de mis pensamientos y emociones. Y lo mas placentero de estos viajes es que los hago acompañado solo del corazón, sintiendo lo que yo quiero sentir, me aíslan del mundo ajeno y me acercan mas al mío.

