No entiendo que paso, de pronto quizás nunca
estuvimos tan cerca como ahora, aunque aún nos falta llegar, ya puedo
escucharte, te veo aún distante pero tu calor es suficiente para abrigarme,
quiero correr, pero sé que no debo, total, la vida y el tiempo harán su
trabajo, ¿cómo?, no lo quiero saber, quizás cuando llegue a la cúspide de mi
vida, estarás más cerca o tal vez mas lejos.
Trato de cerrar el “circulo” -que creo yo-
existe en dos personas que viven en mayor o en menor intensidad pendiente de la
otra. Los va y viene de la vida, de lo bueno y lo malo, no han hecho aún
aclararme las ideas y los sentimientos contigo, que extraño, cuando todo
debería de estar ya claro, quedan algunas dudas, que por suerte me dejan
todavía regalar flores con verdadero sentimiento.
Hay algo que he dejado pasar por alto, que
quizás es la solución a tan desdicha forzada, ¿Por qué sufres?, se pregunta mi
corazón, si la solución está en la palabra, eso que muchas veces es lanzado con
malicia y con irá, y que muchas veces sirve para acercar corazones, para
complacer una mirada, y que a veces acompaña una flor, o un beso. El poder de
la palabra le dicen, arma tan poderosa para el amor como para la guerra.
Las coincidencias no siempre son señales de amor,
mas son pretextos para el aprendizaje, bah!, ¿qué tanto quiero aprender de la
vida, si no estás a mi lado?, ¿para que me importa ser un sabio si no tengo tus
labios?. Cambiaría cada instante de sabiduría por una caricia melosa tuya,
vaya, que dulce sería mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario